INTRODUCCIÓN
El concepto de Patrimonio Cultural surgió en la
década de 1990 en París, Francia, sede de la UNESCO,
como una contrapartida al Patrimonio de la
Humanidad, el cual se enfoca en aspectos esenciales
de la cultura (UNESCO, 2004). Bajo este concepto, La
Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se
dedica a promover, en todo el mundo, la
identificación, la protección y la preservación del
patrimonio cultural y natural considerado de valor
excepcional para la humanidad.
El Ecuador es un país plurinacional y multiétnico
reconocido en la Constitución ecuatoriana del 2008. El
artículo 1. Sostiene que el Ecuador es un Estado
constitucional de derechos y justicia, social,
democrático, soberano, independiente, unitario,
intercultural, plurinacional y laico. Se organiza en
forma de república y se gobierna de manera
descentralizada (Constitución, 2008). Esta diversidad
étnica responde a un proceso dinámico que se da a lo
largo del tiempo y por influencia de diversos factores.
En el país habitan indígenas, afroecuatorianos y
descendientes de españoles, cada una de ellas
mantienen y conservan aun la vestimenta tradicional
que las identifica y caracteriza (Maldonado Ruiz,
2024).
Bajo este contexto los pueblos indígenas del norte del
país se han caracterizado a lo largo del tiempo por su
diversidad cultural y étnica, estos pueblos han
mantenido históricamente una estrecha relación entre
vestimenta, territorio e identidad (Almeida, 2022). Sin
embargo, los procesos de modernización,
globalización, migración y homogeneización cultural
han generado transformaciones profundas en las
prácticas socioculturales tradicionales, provocando en
muchos casos el desuso, la resignificación o la pérdida
progresiva de la vestimenta ancestral (Añón, 2024).
Esta situación se evidencia de manera particular en
comunidades donde las nuevas generaciones adoptan
patrones culturales urbanos, debilitando los
mecanismos de transmisión intergeneracional (Parra,
2020).
La población indígena de la provincia de Imbabura
conserva sus propias creencias, tradiciones,
costumbres y una vestimenta característica, además de
preservar sus conocimientos ancestrales. En algunas
etnias, se mantiene el uso de lenguas originarias
distintas al castellano, lo que enriquece aún más la
diversidad cultural (INEC, 2022). Esta riqueza se
refleja en una amplia variedad de costumbres,
tradiciones, culturas e idiomas. Sin embargo, gran
parte de la población desconoce la magnitud de este
patrimonio cultural. Por ello, resulta fundamental
estudiar y valorar cada uno de estos grupos asentados
en nuestro país (Pachamama Alliance, 2020).
El Pueblo Natabuela, al igual que muchas otras
comunidades indígenas de Ecuador, enfrentan el
desconocimiento y la falta de valoración por parte de
las nuevas generaciones que se basan en un contexto
de globalización que promueve la homogeneización
cultural. Según Schejt y Ronaboldo (2009), A pesar de
que la vestimenta del pueblo Natabuela posee un alto
valor simbólico, artesanal e histórico, actualmente no
se encuentra debidamente documentada, difundida ni
reconocida como parte del patrimonio intangible del
Ecuador. Esta situación limita su proyección como
atractivo turístico y obstaculiza su incorporación en
estrategias de desarrollo local sustentable. Es urgente,
por tanto, emprender acciones que permitan su rescate
y valorización, no solo para preservar la identidad
cultural del pueblo Natabuela, sino también para
fortalecer alternativas económicas que promuevan el
turismo responsable y culturalmente consciente
(Ibadango, 2019; Almeida, 2020).
Uno de los grupos étnicos asentados en la región
Andina es el pueblo Natabuela, poco conocido pero
que conserva con firmeza sus costumbres, tradiciones
y, especialmente, su vestimenta, la cual lo distingue de
otros grupos étnicos de la Sierra, ya que es una de las
más pintorescas de Imbabura, sin embargo, no todo el
pueblo las viste, ya que la gran mayoría ha
abandonado esta forma de vestir y ha optado por vestir
ropa mestiza relegando su cultura a lo más profundo
(Román et al, 2021).
Autores como Medina (2021) sostienen que la
vestimenta tradicional de los pueblos andinos del
Ecuador constituye una de las expresiones más
visibles y significativas de la identidad cultural de los
pueblos indígenas, al concentrar en sus formas,
colores, materiales y técnicas de elaboración un
conjunto de saberes ancestrales transmitidos de
generación en generación. Parra (2020), por otro lado